viernes, 27 de junio de 2008

Ser Auténtico



De gran necesidad y menester es la autenticidad en el medio que nos desarrollamos nosotros los chilenos. Y digo nosotros para dar una “cercanía” que al decir simplemente “los chilenos”. Nos jactamos de ser los ingleses de Sudamérica, de crecer a nivel económico de forma envidiable, de tener una presidenta mujer, de nuestra transparencia, en fin de una variedad de epítetos estéticamente bellos que permite a los ciudadanos darse una forma de anestesia frente a los problemas reales, pero que importa, si somos auténticos.



Del nivel macro externo, es inherente de que manera se expresa internamente. Empleamos gran cantidad de recursos en mejoras en infraestructura en la ciudad que se esperaría no fuera Chile, como lo es Santiago. Pero ya vemos las lluvias de la tercera semana de mayo del 2008, donde por dos días seguidos de lluvia, se repite la misma historia que hace décadas, las calles de ser propiamente calles, pasan a ser piscinas con un color café único, y unas excusas realmente creativas para calmar a los afectados, tales como “hemos empleado mas de 50 millones de dólares y los resultados se ven a la vista, hay menos inundaciones”, pero que importa, las piscinas y las explicaciones nos hacen ser auténticos.





El transporte, el tal apabullado transporte. La función de un transporte es ir de un punto de origen hacia un destino, pero el como y cuando son factores que determinan que tan eficiente lo es. El famoso transantiago, el cambio del transporte publico, de modernizarlo, hacer mas limpias el aire de Santiago, que aun que no se vea en absoluto lo que se predicó, se sigue asumiendo que va a suceder. Horas de espera por una simple micro, me pasa seguido que tengo que esperar 20 o 30 minutos para que llegue una micro, para intentar subirme, porque esta repleta de personas o de rebaño, no entiendo por ahora la diferencia. El metro tiene un clima o ecosistema propio, de un aire denso, y de una calidez entre las personas realmente, indescriptible. Todos sonríen, dan el asiento a las señoras que lo necesitan, nadie se empuja. Perdón estaba idealizándolo, me atraparon mis deseos de ver aquello, pero ocurre lo contrario, totalmente lo contrario.
La educación y la salud. Ambos pilares del funcionamiento correcto de una sociedad. La educación se suele decir que es mejor en los colegios privados y salud también en entes privados. Pero gran sorpresa es darme cuenta, gracias a un gran profesor que tengo en la universidad, que no aprendí ni siquiera a leer de verdad en mi colegio, siendo que era privado y se supone que bueno. Lo mismo veo que ocurre con mis compañeros que estuvieron en colegios mas caros, con mayor prestigio, pero que aun asi, no saben leer. La salud pública hace mucho tiempo que el gobierno no se puede jactar de sus maravillas, mas bien desvían la atención hacia otras cosas, dada la deficiencia explicita en el sistema de salud. Pero en el caso contrario de la educación, en los sectores privados de la salud, hay mejor equipamiento, hay mejores profesionales, hay mejores formas de salvar vida. Si, vidas, en un sector privado hay mas posibilidades de salvar vidas, regido por el dinero que tengas para pagar el tratamiento. La educación el gran porcentaje de profesores, no sabe que no sabe lo que enseña y los alumnos no sabemos que no sabemos que no saben ni ellos ni nosotros. Pero seguimos siendo auténticos.





Las clases sociales, las tan segregadas clases sociales. Las separa la brecha económica, las necesidades básicas de subsistencia, la sobrevivencia en un entorno con recursos. Tan abolidos y olvidados están, que en las elecciones municipales, presidenciales, los candidatos van a esos lugares escondidos del mapa, y les dan incentivos para que voten por ellos, les dan canastas familiares, con comida, con los recursos básicos que no tienen, con lo que todo chileno debería contar sin importar en el lugar que este. Si señores, en Chile se compra los votos, con la mascara de que persuadimos a través de la palabra, somos consecuentes, sin lugar a dudas el político chileno es autentico.



Llegamos al individuo, a ti, a mí, a cada uno de los que vivimos en este país. Creemos tener una opinión crítica propia frente a las cosas, pero de manera inconsciente, es una mera copia de la influencia de los padres, de los amigos, de las religiones, etc. Creemos ser especiales y únicos, que somos irrepetibles, debería ser así, pero entonces porque esa manía del copiar al otro, del envidiar en vez de felicitar, del restringirse en vez de dejar ser, de construir una mascara en vez de ser uno mismo. Me pasa en la universidad en ciertos momentos de debate, donde escucho la misma idea de fondo, con distintas formas, y es llamativo como dos o mas personas creen estar debatiendo, siendo que hablan lo mismo. Lo mismo va para mi, tengo una gran maquina que construye ideas, pero que no las concreto, quien sabe mejor eso que mi profesor de expresividad. La actitud en las clases son mínimas hasta escasas, somos pobres en motivación, pero abundantes en flojera. No niego las excepciones, pero las excepciones son las realmente autenticas, las que son porque son, y no cambian por el que dirán, el que pasara, o lo que ya paso. Son aquellos seres simples, humildes y con carisma (no necesariamente debe ser entendido como alguien que se note entre el resto, sino que se siente bien con su forma de ser) son a quienes se debe admirar de forma constructiva, no reprochándolos. Si me piden ejemplos, mi profesor de procesos psicológicos, mi padre cuando estuvo vivo, Sócrates, Platón, Mahoma, Buda, Jesús, etc. Y otros mas que no necesitan estar escritos en la historia, sino en el que sea capaz de ver, es ahí donde esta la real autenticidad.



De lo macro a lo micro, de lo concreto a lo abstracto, de la sociedad al individuo, de la razón al espíritu, son todos caminos, diálogos entre cada polo, que son necesarios de ver, sobre todo en nuestro chile, no se bien a donde llegara este desorden basado en el egocentrismo de unos pocos. ¿Quién es auténtico en Chile? ¿Qué es ser auténtico en chile? Y una última pregunta, que algún día espero observar la respuesta ¿Quién quiere ser auténtico en Chile?
BeNjO