jueves, 26 de febrero de 2009

¿Muchas Almas Gemelas?


… “Tener un alma gemela significa, en realidad, compartir con otra alma muchas vidas, penas y alegrías, triunfos y desesperación, amor y misericordia, enfados y perdones y, sobre todo, un infinito crecimiento. Un alma gemela suele ser alguien con quien sentimos un vínculo instantáneo en el primer encuentro, como si lo conociéramos desde hace mucho. En realidad, probablemente sea así. No es necesario tener una relación romántica con una persona para experimentar la satisfacción y la plenitud del vínculo con el alma gemela.

Tampoco hay una sola alma gemela para cada uno.
Hay sólo una verdad parcial en la popular idea occidental, difundida por el filosofo Platón, de que cada uno de nosotros tiene una única mitad perfecta, que puede <> nuestra propia alma incompleta. Si bien otros parecen completar nuestra experiencia (compartiendo y expandiendo nuestro desarrollo, intimidad y gozo), es más probable que tengamos un grupo de almas, formado por muchas almas gemelas. Puede ser un grupo pequeño e irse ampliando a medida que acumulamos experiencia profundas con más y más almas, a lo largo de muchas vidas, pero la sensación de haber conocido antes a alguien o de compartir con esa persona sentimientos e intuiciones intensos no se limita en absoluto a un único individuo. Podemos tener más de un alama gemela al mismo tiempo. Nuestra pareja sentimental puede completar nuestra alma en cierto sentido, pero también pueden hacerlo, en otros sentidos, el mejor amigo, el padre, la madre o un hijo.

A medida que crecemos por la interacción con nuestras almas gemelas, ascendemos por la escala de las vidas. Trascendemos viejos patrones, llegamos a experimentar plenamente el amor y el gozo y perdemos hasta el último vestigio de miedo y cólera. Con el correr del tiempo, llegamos a un punto en que podemos elegir, voluntariamente, entre renacer para ayudar a otros directamente o permanecer en la forma espiritual, para ayudarlos desde otro plano. Entonces ya no es necesaria la reencarnación para el crecimiento emocional. Podemos pasar de este sendero de crecimiento al sendero del crecimiento por medio del servicio a los demás.

Perder un alma gemela por muerte o separación no significa, en absoluto, perder la oportunidad de crecer. Una de mis pacientes perdió recientemente a su esposo en un accidente. Estaba desconsolada, segura de que había perdido a su alma gemela y de que nada en la vida tendría ya el mismo significado, que nada valía la pena. Aunque su dolor es muy real, profundo y justificado, estamos trabajando sobre la idea de que ella puede esperar relaciones futuras igualmente llenas de amor, pasión, intimidad y desarrollo.

El reencuentro con un alma gemela, después de una separación larga e involuntaria, puede ser una experiencia por las que vale la pena esperar, aunque la espera dure siglos…” (Weiss, 1992)

Cita tomada del libro “A través del tiempo” de Brian Weiss (Siquiatra estadounidense que aplica regresión en sus terapias a vidas pasadas para la curación de problemas de distinta índole, sea traumas, fobias, dolencias físicas, entre otras).
Elegí esta cita, porque me causo una sorpresa. Va muy ligada a mi forma de pensar y bueno, tener en cuenta que no se tiene solo un alma gemela, da pie para ampliarse en que uno puede tener muchas relaciones, y cada uno con su encanto y que en ningún caso hay que encerrarse en una sola persona. Cada experiencia, sea conversando, teniendo vivencias similares, hasta un simple consejo, podría verse como una red de conexiones tácitas que permiten el desarrollo del hombre, que en ningún caso, tiene que ser siempre en forma de agradables experiencias, sino mas bien, en sus matices de amargura y dulzura. No espero que los que lean este artículo, compartan una cierta forma de ver las cosas que tengo y que concuerdo con Brian Weiis, sin embargo, ponerse aunque sea en esa posibilidad de tener vidas pasadas y hasta varias almas gemelas – en cualquier caso - seria útil para enfrentar ciertas relaciones que tenemos.



Tener perspectivas insospechables, no es mas que ver mas pétalos, de tu misma flor




BeNjO


Bibliografía
Weiis, B. (1992). A través del tiempo .Barcelona. Zeta

miércoles, 4 de febrero de 2009

DES - CUBRIR




¿Cómo serían las relaciones interpersonales si todas las mujeres fueran físicamente iguales y los hombres también?

Me surgió esa pregunta, en donde la lógica no es la mejor de las fuentes, para responderla. Se miran caras, cuerpos, gestos. Si todos los hombres tuvieramos la misma cara y cuerpo, y las mujeres también a su ves, ¿En que nos fijaríamos? En este punto surge la ética de determinar, que persona es buena o mala. Pero algo me dice que inevitablemente, uno tendría que darse el tiempo, de saber como es la otra persona en su interior, y que tiene para dar, sus virtudes, sus falencias.
Análogamente, los ciegos (con los cuales trabaje el año pasado) realizan lo anterior, no pueden ver, pero si conocer, y ven detalles, tales como tono de voz, las manos, la forma de hablar, etc.

¿Hay que ser un ciego, para saber contemplar al que te rodea?
¿Tenemos que tener una misma mascara física, para que se busque los tesoros y tormentos internos?
¿Es la excesiva dependencia del sentido visual, que opaca la percepción con el cuerpo?

Son preguntas, me llama la atención como alguien "bello" se les abre mas la puerta que alguien "no - bello". Que el hecho de mencionar a alguien como "superficial" ya conlleva una connotación negativa, siendo que nadie - a mi parecer - puede desligarse del hecho de ser superficial en algún sentido.

Vendamonos los ojos un día, puede ser en la noche, y conozcamos gente con los otros sentidos. Puede ser en una fiesta, donde cuando llegue a su final, se saquen las vendas y vean como es la persona que conocieron parte de su interior.

"Mis ojos son para ver y contemplar el mundo tal como es, no para rechazar a una persona fea o acercarme fervientemente a una linda"




BeNjO