martes, 21 de mayo de 2013

Oda a la lágrima

 
"Sostenida, fiel a sí misma
haces la síntesis del dolor
el grito de agonía.

Nada te apura, 
ni tiempo ni espacio
pasado o futuro,
anclas al presente
los corazones perdidos.

Eres una maestra,
limpias como mueves
aprietas como liberas.

Te presencio cada semana,
ante seres que construyen su camino
me enseñar a observarte
para que el silencio sea tu canción.

No dudas de ti misma,
eres cierta en tu camino
no te resientes al no dejarte salir,
sabes que ya existes 
solo te dejas ver.

Tienes temperatura,
textura y sabor
eres espejo del interior.

Haces al fuerte débil,
al débil sincero
haces a la razón un detalle
y al sentimiento universo.

No pides más que ser
no exiges más que expresarte
enseñas adentro y afuera
eres la bendita lágrima
sabia del espíritu
guía del displacer,
no te vas, no te vas
apareces para salvar,
hacer que se mueva lo inmovil
y vivir un infinito en tu recorrido..."
 
 




BeNjO



2 comentarios:

Marcela Lillo dijo...

Muy buena personificación a mi parecer,aunque lo mejor es la intensidad del escrito, que transmite sentimiento espontáneo.
HICH
Sólo a modo de humilde apreciación inexperta, o desde la experiencia lectora, pienso que no hacía falta nombrar al sujeto del escrito, pues aunque al comienzo se podría una imaginar otro tema, al seguir leyendo se puede dilucidar. Bueno, esto sólo como recurso de mantener cierta incógnita, subjetividad temática. Aunque si es una Oda, es distinto y mi acotación no es muy útil, pues está implísito en ella nombrar al protagonista. Eso. Suerte.

Pandora dijo...

Bonito