jueves, 26 de septiembre de 2013

Aprendí



Aprendí a estar atento a todo momento, que siempre muestran algo único.
Aprendí que los roles no hablan de la esencia de la persona:
Un conserje me enseñó parte de la historia de Chile que el vivió.
Un chofer de una grúa, cómo ser constante a pesar de lo difícil.
Un reponedor de un supermercado, cómo ser de corazón con quién sea.
Unas secretarias de cómo sonreír de verdad.
Un vendedor de una librería, de cómo disfrutar la vida a pesar de tener un cáncer.
Unas vendedoras de café, cómo pasarlo bien en equipo... Y si tuviera que hablar de la esencia de cada uno, no hay suficientes palabras, solo maravillarme y agradecer su sabiduría.


BeNjO

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