domingo, 25 de septiembre de 2011

Mi Herida/Compañera



Ser feliz, pleno y conectado. Son estados que con mucho esfuerzo se trata de estar, llegando la mayor parte de las veces a ser ideales más que realidad.



Pero hay instancias o estados que no son hablados, sea por omisión o porque no se quiere ver, que sería el estar en el constante caminar o en proceso. Estar en constante proceso, abundan las preguntas más que las respuestas; dudas que abren experiencias que convicciones de qué hacer. Todo se mueve más, pero desde adentro hacia afuera y no viceversa.


Y el estar en constante proceso, es un viaje al interior de uno. Donde es más parecido a una tormenta que un plácido ambiente primaveral. Y es una tormenta, porque observar el interior es adentrarse a lo que no puedes escapar, lo que no te da certezas, pero si te sientes vivo.


Ya en este mar tumultuoso, se llegan a las heridas y no se pasan por arriba o superficialmente como antes, sino que se entiende que no se trata de cicatrizarlas, sino de conocer esa herida y ojala tocarla.


Hacer la herida más propia que ajena, hay una transmutación detrás, que te hace ver de otra manera. Y en ese momento uno busca apoyo afuera. Pero se tiene que tener presente que “yo mismo soy” el mejor apoyo que se puede dar y sobre todo, uno mismo es el gestor de sus fantasmas pero también de sanarse. Y vas comprendiendo que mucho de lo que se recibe de afuera, es una carencia que no se es capaz de procesar…



BeNjO



lunes, 12 de septiembre de 2011

Paciencia


Paciencia, la angustia se acerca mucho a veces, se esconde, pero re-aparece

Paciencia, la pena baña a veces, uno se seca, pero uno sigue humedo

Paciencia, no hay motor, uno lo prende, pero no se activa

Paciencia, aceptarlo es a veces más díficil que sentir esa pena

Paciencia, estás solo/a pero acompañado/a

Y Paciencia, estás vivo; sientes cosas; no eres insensible con el entorno, te ríes y a veces lloras, paciencia los ciclos son largos en intensidad y eternos en aprendizaje...
 
 
 
BeNjO

sábado, 3 de septiembre de 2011

Mi Nación




Es difícil y hasta casi imposible, considerar la identidad de un individuo desligado a la cultura y sociedad. Ahora bien la cultura y sociedad también va erigiendo su identidad que la hace propia y distinta a cada país; las fronteras naturales son un gesto pequeño de adentrarse a un mundo con leyes implícitas de comportamiento y sobre todo, de entendimiento.




Pero hay hitos que marcan a una nación.




Un terremoto que sacudió a cada chileno, que se vio afectado directamente o aquellos que afloro esa necesidad de ayudar, porque en cierta manera, nos sentimos solidarios ante las penurias extremas de compatriotas. Que se mantuvo con el rescate de 33 mineros viviendo en las entrañas de la tierra, organizándose y adaptándose; demostrando que no somos dependientes de la tecnología sino seres capaces de usar poco para hacer mucho.
La impermanencia de las situaciones siguió su curso hasta que la educación de ser un tema constante de mejoría, se transformo en “el” tema a trabajar. Los actores sociales hicieron su parte. Se manifestaron, hubo un cierto tipo de rebelión ante la autoridad y ésta, termino cediendo. Aceptó el diálogo, que para negociar hay que saber ceder y para ceder, hay que tener una mirada a largo plazo.



De la educación nos adentramos al corazón, un accidente, el destino, una infinidad de factores, de interpretaciones que se resumen en el hecho: 21 muertos en la caída de un avión en las costas de la isla Juan Fernández. En el proceso de búsqueda, de la cobertura de los medios de comunicación, se abarajaban hipótesis; datos de qué y cómo ocurrió… incluso se sintió un aire de esperanza de encontrar algún vivo, entre ellos un gran y reconocido animador de los medios locales.



Hay hechos que movilizan a una nación.




Esa manía de ser reaccionario frente a eventos de importancia como la educación. Comienzan los estudiantes, luego los medios de comunicación con una gran cobertura hasta llegar al punto de que se ceda y de validez al petitorio para una reforma educacional. Sin embargo existen aristas que no son menores. Entre ellas, una especie de “moda” de irse a paro, que se siente como una expresión de apoyo hacia un ideal mayor; se siente que el interés publico está sobre el personal; pero ¿Quién me explica que al pasar las semanas, más y más estudiantes se sumaban al paro? ¿Los profesores de distintas instituciones se manifestaban? ¿El presidente accedía a dar una reunión con los representantes del movimiento en contra de todo su gabinete? Son preguntas que más que responderlas, abren perspectivas. Como un efecto dómino las piezas fueron cayendo una a una, o por otro lado, un efecto bola de nieve hasta convertirse en una avalancha. Pero sigue esa atmosfera de repetir argumentos y no construir posiciones; de sumarse porque se siente valido, pero dejar de lado la creatividad personal para manifestarlo; de ser reaccionarios ante un estímulo tan potente, en vez de ser proactivo y darle lugar a la voluntad que no depende de la motivación para su existencia.



Hay experiencias que transforman la identidad de una nación.




Nos encontramos con la muerte de personas que iban con un fin positivo a Juan Fernandez, donde la pena se hace presente. Ese personaje que observaba tras una caja que irradiaba imágenes, sin que yo quisiera, era parte de mi historia. Era parte de lo que soy ahora, por el mero hecho de reconocer su nombre y unos cuantos programas en que animaba o actuaba. Es una pena distinta, una pena cercana. Que “injusto” es lo primero que viene, “no lo puede creer” lo segundo y un sinfín de emociones e interrogantes afloran. La fragilidad de la vida es más cercana de lo que creemos. En estos hechos, las diferencias se olvidan, las semejanzas se hacen normales y las lágrimas un apoyo entre las personas. Son momentos de profunda reflexión, de re-valorar los que nos rodean. La racionalidad se hace a un lado, para dar libre expresión a las emociones. Se mira de la misma manera, se siente de forma similar ¿Qué había sucedió que perdimos esa similitud? Estos hechos que remueven al ciudadano chileno, es una oportunidad para construir lazos de mayor sinceridad; mencionar lo que siento sea tan común como lo que se piensa; el expresar un “te quiero” sea tan valorado como un abrazo; el sentir al otro como un humano y no como una silueta que parece hombre. Es una oportunidad donde lo que a ti te remueve, a mi también y aunque no te he visto antes, no te trato como un desconocido. Tenemos historia en común, podemos desarrollar un presente.




Las personas hacen la esencia de una nación…










BeNjO

martes, 9 de noviembre de 2010

Con agua y cigarro


Tomo un cigarro que sobró de la noche anterior. Abro la ventana, apago las luces y me sumerjo en la noche, con la lluvia limpiando la ciudad y el viento acariciando su cuerpo.

Camino sin paraguas, me mojo sin problemas. Miro hacia arriba, veo nubes ¡No! Veo gotas caer del cielo que se ven claras con las luciérnagas de la ciudad. Son pequeñas, caen sin cesar, emprenden su vida en el cielo y luego se entregan al suelo. Se juntan, se separan, mojan… limpian.

Hace frío, pero incluso me es más claro que el calor. No escucho autos, no escucho a las personas, escucho a la lluvia. ¿Es la misma lluvia cada vez que llega? No lo sé. Ahora se hace una compañera agradable. No pongo música, no pienso en otras cosas. Escucho con atención, pero con la mente quieta.

La selva de asfalto se tranquiliza, se abriga. Las luces se apagan una tras otra, el agua sigue cayendo. Me quiero limpiar. Esa mezcla de viento y lluvia, son una pócima de la naturaleza que sirve. Sirve para mi cuerpo y también para mi interior.

El cigarro se consumió sin darme cuenta. Sigue nublada la ciudad, continua el agua cayendo pero ya no es lo mismo. ¡Estoy acompañado! la lluvia está conmigo o yo estoy con la lluvia. No me siento mojado ni tampoco con frío, me siento distinto… me siento mejor.


BeNjO

viernes, 15 de octubre de 2010

En medio del estudio...


En medio del estudio a última hora, me detengo. Tomo un lápiz negro que me hace sentir que escribo mejor. Siento una energía en mi pecho. Una energía agradable, activadora, que a veces, escapa de mi control y se expande en el mundo circundante.



Flujo constante de experiencias ¿Qué no experiencia? La sorpresa es constante, la lectura de frases, conmocionan mi interior, pero ¿Por qué? Esas frases no tienen nada de nuevo. Creo que son hasta clichés. ¿Será su forma más que su contenido el que me sorprende? Tal vez. Puede ser, en términos probables, que su habilidad de hacer explicito, lo aparentemente obvio sea el sello que me enamora. Pero ¿Cómo diferenciar entre un libro manoseado, vagamente pensado, de autoayuda versus la clarificación de una frase que no busca ayudar ni menos dar respuestas, sino hacer claro lo difuso, sacar de las sombras lo implícito?



Tal vez le doy demasiada importancia a la intencionalidad de lo que se escribe; tal vez yo mismo me confundo y quiero excluir una frase que esclarece versus una frase de autoayuda, siendo que pueden ser ambas, según el lector.



Al final vuelve el relativismo que no uso mucho, pero se me hace indispensable para tolerar, aprender y lograr ser flexible.



Mejor vuelvo a estudiar ¿Me estoy escapando? Si y no, por ahora no es relevante saberlo.



BeNjO

miércoles, 9 de junio de 2010

Capsulas


Son cascadas comprimidas, si, comprimidas
en pequeñas capsulas
de incesante movimiento, de un andar sin dudar
de un viaje desde las ventanas al mundo
hasta el orígen de las palabras.
Es un trecho pequeño, breve
pero grande en intensidad
es un viaje,
que por mas predecible que sea su camino
siempre te llevas una sorpresa.



BeNjO

miércoles, 12 de mayo de 2010

Me he dado cuenta de...


Que cuando voy caminando pensando en algo, ni me doy cuenta de lo que estoy viendo a mi alrededor.

Que las personas cuando decimos nuestro punto de vista frente a un tema, creemos tener LA razón y no UNA razón de las cosas.

Cuando cuento que falleció mi padre a personas nuevas, me piden disculpas, pensando que se desubicaron, siendo que no es así.

Cuando se avería el televisor, pienso de inmediato que hay que enviarlo arreglar, pero me doy cuenta que era un problema del enchufe, lo cual me hace hacer un símil con los problemas de la vida cotidiana donde ante un problema, donde creo ver la primera impresión de lo que se me presenta y no los detalles, como habría sido el enchufe.

Cuando me hacen ver que cometi un error, contesto de vuelta diciendo el error cometido por el otro o, por otro lado, me irrito, me pongo rojo y me siento disgustado. En otras palabras, esquivo la responsabilidad, hasta que me di cuenta de ello.

Que necesito que me hagan cariño, puede ser a nivel de pareja, pero un cariño en la cabeza, un abrazo, pero que sea sincero, de corazón.

Que no tengo miedo al ridículo.

Que me gusta romper esquemas, como saludar personas en el metro o de un auto a otro.

Que me gusta hacer reír.

Que me gusta conversar, y sobre todo, escuchar.

Que necesito recibir.

Que muchas veces, el deseo de entender las cosas, va motivado por inseguridades ante la incertidumbre, que el gusto por conocer.

Que cada persona caminando en la calle va sumida en su mundo y no ven al de su costado. Es entretenido, es una función gratis de mini-mundos caminantes y alejados de los que les rodea.

Me di cuenta la cantidad de personas desconectadas consigo mismos, con sus sentimientos y necesidades, y como se han sumido en cumplir con el sistema.

Que nunca es tarde para entablar una relación con algún ser querido.

Que no tengo problemas en decir lo que pienso o siento, cosa que molesta algunas veces a otros.

Que me falta ser más ubicado en la forma y el cuando decir las cosas.

Que soy auto exigente y no me siento satisfecho con lo que he logrado, porque no me acerco al optimo de eficiencia que tengo en mi mente.

Que camino muchas veces sin pensar y que me gusta contemplar.

Que no me gusta el sexo sin un sentido detrás, sin necesariamente ese amor idílico que se menciona, pero si un sentido.

Que me encanta bailar, es una expresión del ser.

Que conocer personas constantemente, te hace llevarte lindas sorpresas, pero que al no profundizar en el día a día con alguna de ellas, se pierde oportunidades de conocer de verdad a la persona y sobre todo, el tener roces.

Que no me gusta que me controlen mi libertad de acción.

Y me di cuenta que esta nota, a diferencia de todas las demás, la iré actualizando según lo que me valla dando cuenta cada día

Y... ¿Ustedes de que se han dado cuenta?


BeNjO
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